Limpiar una superficie revestida con poliurea puede parecer complicado, pero en realidad es bastante sencillo. Primero, necesitas productos adecuados para mantener la impermeabilización en buen estado. Empezamos por barrer o aspirar la superficie para retirar el polvo y los residuos. Luego, es ideal usar un detergente suave mezclado con agua tibia para evitar daños en el acabado.
Asegúrate de no utilizar materiales abrasivos que puedan rasguñar el poliurea. Un paño suave o una esponja son perfectos para esta tarea. Después de limpiar, enjuaga con agua limpia para eliminar cualquier residuo de jabón y seca bien. Manteniendo tu superficie limpia, facilitarás su mantenimiento y prolongarás su duración.
En JP Extremadura, recomendamos realizar esta limpieza de forma regular, así asegurarás que tu revestimiento de poliurea se mantenga como nuevo. Para más información, consulta fuentes especializadas como poliureas.com.





