Antes de aplicar poliurea, es clave tratar las grietas adecuadamente. Primero, asegúrate de limpiar bien la superficie, eliminando polvo y restos de pintura. Luego, tendrás que rellenar las grietas usando un mortero adecuado o una masilla específica. Esto es vital para garantizar que la poliurea se adhiera correctamente y no presente problemas a futuro.
Una vez reparadas, lija las zonas tratadas para que queden parecidas a la superficie original. Recuerda que una buena preparación es el 50% del éxito. Además, no olvides aplicar un imprimante para mejorar la fijación. Asegúrate también de que no haya humedad en el ambiente, ya que esto puede afectar la aplicación.
Las grietas son el enemigo número uno de la impermeabilización, así que no las subestimes. Para más información sobre cómo preparar la superficie, consulta fuentes como Infoedita y Revista Construir.





