La poliurea es un material versátil para impermeabilización, pero puede presentar problemas como burbujas durante su aplicación. Si notas que tu poliurea tiene burbujas, es crucial actuar de inmediato para evitar daños mayores. Primero, asegúrate de que la superficie esté correctamente preparada; la limpieza y la ausencia de humedad son fundamentales. Las burbujas suelen formarse por una aplicación inadecuada o por condiciones ambientales adversas, como alta humedad o baja temperatura. Si ya han aparecido, lo recomendable es realizar perforaciones en las burbujas para liberar el aire atrapado y, posteriormente, aplicar una nueva capa de poliurea para sellar adecuadamente la superficie. Para un diagnóstico preciso y una solución efectiva, contacta con JP Extremadura, expertos en poliurea proyectada en Vilanova i la Geltrú.





