La aplicación de poliurea es una solución altamente efectiva para la impermeabilización, pero es crucial que el soporte esté completamente seco antes de su uso. Si se aplica sobre un soporte húmedo, se pueden presentar problemas serios que afecten la durabilidad y efectividad del recubrimiento.
El humedad en el soporte puede impedir la correcta adhesión de la poliurea, generando burbujas y agrietamientos, lo que compromete su rendimiento. Además, la rehidratación de los sustratos puede provocar la formación de moho o hongos, lo que resulta en un deterioro acelerado del material y la necesidad de reparaciones costosas.
Por ello, es esencial realizar un análisis previo del estado del soporte. Para más detalles sobre las directrices de aplicación, puedes consultar fuentes confiables como Poliureas.com y Impermeabilizar.com.





